Milagro: las tropas soviéticas se retiran de Austria

Octubre: Mes del Rosario

Austria fue liberada dos veces mediante esta devoción: en 1683, cuando los turcos sitiaron Viena…

En las grandes como en las pequeñas aflicciones debemos recurrir a la oración y, especialmente, al Santo Rosario. No sólo en las dificultades personales sino también en las que pueden aquejar a una nación o a un área de civilización.
En 1571, los cristianos aplastaron definitivamente la amenaza musulmana que se cernía sobre Europa en la batalla de Lepanto. El Papa San Pío V había emprendido una especie de cruzada del rezo del Santo Rosario para obtener de la Santísima Virgen esta gracia.
Austria fue liberada dos veces mediante esta devoción: en 1683, cuando los turcos sitiaron Viena; y en 1955, del tiránico yugo comunista. Es esta la narración de los hechos.
Después de la Segunda Guerra Mundial, una parte del territorio austriaco quedó bajo el dominio comunista. Todo fue intentado para obtener la retirada de los rusos; todos los medios políticos y diplomáticos fueron ensayados, pero en vano.

Por iniciativa del admirable sacerdote capuchino Petrus Pavlicek (1902-1982), se organizó el movimiento llamado Cruzada Reparadora del Santo Rosario

Parecía imposible que los opresores soviéticos dejasen el católico país, salvo que ocurriese un milagro…
Y la nación austriaca, llena de fe, comenzó a pedir el milagro a Nuestra Señora de Fátima. Por iniciativa del admirable sacerdote capuchino Petrus Pavlicek (1902-1982), se organizó el movimiento llamado Cruzada Reparadora del Santo Rosario. Rápidamente, en todas las ciudades, pueblos y aldeas fue creciendo el número de fieles que adherían al movimiento, comprometiéndose a rezar el Rosario a una hora determinada. De tal forma que, durante las 24 horas del día, siempre había austriacos rezando, rogando a la Virgen de Fátima por la liberación del país de la opresión comunista. (en la foto el R.P. Petrus Pavlicek, quien inspiró la campaña Cruzada Reparadora del Santo Rosario)
Muchas procesiones fueron organizadas por esa intención. La mayor de ellas tal vez haya sido la realizada el 12 de setiembre de 1954: una enorme procesión nocturna con antorchas en homenaje a la Santísima Virgen de Fátima.
Cuando más de 500 mil austriacos ya habían adherido a esta Cruzada de oraciones, en 1955, sus insistentes súplicas se vieron súbitamente atendidas, y lo imposible “naturalmente hablando” ocurrió: en mayo de ese año, las tropas soviéticas abandonaron definitivamente Austria…
¡Un auténtico milagro había ocurrido! Y por la intercesión de la Señora del Rosario, como lo reconoció públicamente el propio Primer Ministro austriaco, en su discurso de celebración: “Hoy queremos, nosotros que tenemos el corazón lleno de Fe, enviar al Cielo una oración alegre, y esa oración la terminamos con estas palabras: Nosotros estamos libres. María, nosotros te lo agradecemos”.
 
Narración histórica en “El Santo Rosario: Una poderosa arma de comprobada eficacia” In www.fatima.org.pe

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