Santa Águeda, Vírgen y Mártir
Siendo emperador Decio, y presidente de Sicilia Quinciano, se publicó un edicto cruelísimo en ella, en que se mandaba, que todos los cristianos fuesen presos, y con atroces tormentos consumidos. Tuvo noticia de este impío mandato una doncella, llamada Águeda, dotada de cuatro cosas, que se estiman mucho en las mujeres. Era nobilísima, riquísima, hermosísima …









